Pues a fe, señores míos ...

Archive for the ‘El blog’ Category

Hablando de Futurismo …

In El blog on febrero 21, 2009 at 3:11 pm

     Pues nada, he decidido cambiar el “tema” de la ciberbitácora. Éste me parece más limpio, me gusta que tenga mayor anchura de línea y que los enlaces sean más visibles. Así, creo, es más fácil de leer. 

     Saludos.

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Nueva cabecera: Jackson Pollock

In Arte, El blog on diciembre 23, 2008 at 7:03 pm

     No me había despedido a lo Aureliano. Hace tiempo que no me gustan mucho las despedidas, y menos las formales, pero no por aquello del dolor de la separación, del alejamiento, etc. sino porque después de un emotivo y gran discurso resulta que vuelves a los 3 días, o a los 3 meses, y quedas un poco desamparado. Sin embargo hace algo más de dos semanas que no tengo muchas ganas de escribir en el blog. Y no será por temas pendientes. Así que esta tarde había decidido actualizar la ciberbitácora de alguna manera que me costase poco trabajo. Y he decidido, a continuación, cambiar la imagen de cabecera. 

     La elegida ha sido una pintura de Jackson Pollock, en concreto: Blue Poles, Number 11 de 1952. Aclaro que lo que se ve en la página es sólo un fragmento. El original mide más de 2 metros de alto por casi 5 de ancho. Se encuentra en la National Gallery of Australia (Canberra) y puede verse, junto con una explicación amplia, en esta página oficial: nga.gov.au

     No añadiré nada más, salvo que me encuentro en una situación similar a la que muestra la pintura ¿?.

Labios destructores

In Actualidad, El blog on noviembre 14, 2008 at 1:29 pm

“A ti te hablo, tú que tienes labios destructores

en los que se entrelazan la vanidad y el viento” (PHAA, 104). 

     La magnífica poesía se halla en todos los lugares. Incluidos los más insospechados. Estos dos versos son del poeta, filósofo y moralista Ibn Gabirol (me ahorro el nombre completo y sus diferentes transliteraciones), nacido en Málaga y muerto en Valencia entre, aproximadamente, los años 1021 y 1058. El personaje, bastante megalómano (como lo demuestra el hecho de que a los 16 años escribiera un poema que empezaba: “Yo soy la poesía, y la poesía es mi esclava”), redactó al parecer los dos versos contra un amigo con el que había tenido una disputa. Evidentemente mal encajada, aunque bien es verdad que no conocemos las palabras del antagonista. 

     Abundan a lo largo de la historia y en todas partes del mundo, los ejemplos de críticas mal recibidas. Esta ciberbitácora misma parece ir recopilando fama de enjuiciar en todas direcciones. Pero nada más alejado de la verdad. Y no lo digo porque me disguste que se piense así, sino porque ese pensamiento no se ajusta a la realidad. En este sentido tengo subrayada en mi mente unas palabras de Ortega y Gasset: “Cada día me interesa menos sentenciar; a ser juez de las cosas voy prefiriendo ser su amante” (OyGmed, 83). Y seguía Ortega explicando que la crítica es un evidente elemento de amor, que no es biografía, que es un importante esfuerzo por conocer, primero, y dar a conocer, después, un punto de vista más amplio y extenso que el del autor. Sentenciamos y enjuiciamos todos los días: “pedante”, “sudaca”, “maricón”, “socialista”, “drogata”, “vividor”, … y cada una de estas sentencias lleva detrás toda una carga inconsciente (o no) de juicios de valor y estereotipos que requieren de escaso esfuerzo. Pero esto no es la crítica. Sólo los ilusos, o los interesados, pueden, quieren, confundir el enjuiciamiento con la crítica. 

“si en son de guerra vienes, cíñete

los costados y aprieta fuerte el cinto, 

¡más versos con tu nombre he de rimar 

para enviarlos a los confines de la tierra!” (PHAA, 105). 

     A pesar de la cruda reacción de Gabirol, reconozcamos aquí que no todos los agraviados son capaces de escribir tan hermoso poema como respuesta. Por desgracia, en la inmensa mayoría de los casos sus reacciones son burdas y dependientes del poder que atesoren. Si atesoran fuerza usarán de la violencia; si atesoran capacidad de castigo castigarán; si atesoran poder de censura censurarán; y si atesorasen poder sobre la vida y la muerte matarían; … Por desgracia, sabemos como acabaron en la historia muchos de los que se atrevieron a la crítica, incluso allí donde parecía que las aguas corrían en su favor, como en la Rusia de Lenin. Por desgracia, es más fácil la eliminación que la opinión argumentada. ¡Muera la inteligencia! le gritó el fascista Millán-Astray a Unamuno en la Universidad de Salamanca. 

     Y si no se sentirán víctimas de conspiraciones, sentirán insultados su honor y/u orgullo personal, o se sentirán lamentablemente incomprendidos. Lo que sea menos reconocer que sus ideas son criticables y que hay gentes que piensan de otra manera. 

“Estas palabras que ahora escribo 

serán por hombres cultos repetidas 

y servirán de varas en sus manos 

para corregir a los necios por generaciones” (PHAA, 105). 

     Definitivamente Ibn Gabirol parecía bastante megalómano, un poquito repelente. Pero, al menos, era poeta y no sólo embaucador de sueños. Por utilizar una metáfora: se dedicaba a hacer brillar las tumbas. A cosas sin importancia. No estaba cambiando el mundo mientras se masturbaba.

Bibliografía

In El blog on agosto 16, 2008 at 12:41 am

     He decidido crear una nueva pestaña (puede verse en la parte más alta de la página) que he llamado Bibliografía. Estaba preocupado por la cita de las fuentes que me sirven para redactar mis entradas y he pensado solucionarlo de esta manera, que veremos cómo funciona. A partir de ahora, las citas textuales, o las ideas recogidas, de otros autores las señalaré con unas siglas entre paréntesis que, a su vez, serán un enlace que llevará a la página de Bibliografía. Así quien quiera leer sólo el texto no se encontrará con largas citas bibliográficas, y quien quiera saber la fuente podrá consultarla. Creo que hago más cómoda la lectura y, al tiempo, seré más estricto con los autores que me prestan su voz y su sabiduría (los que hacen, en realidad, esta ciberbitácora). En la bibliografía, como suele ser habitual, las entradas seguirán un orden alfabético. 

     Un sólo apunte más. Si alguien conoce un sistema mejor y más cómodo se agradecen las sugerencias.