Pues a fe, señores míos ...

Coral

In Relatos on junio 29, 2011 at 7:21 pm

     Sólo hay una certeza verdadera del verbo tener en la vida de cada hombre: la muerte. Todo lo demás es irrelevante y fútil. No veo en ello nada trágico ni especial. Todos, afortunadamente, tenemos una muerte y es lo único cierto y consciente que tenemos. Lo importante es no tener que lamentar lo que ha dejado de hacerse en la vida. No me importa que mis seres queridos mueran, pero lamento profundamente cada muestra de cariño que se me ha quedado en el alma cuando esto sucede.
 
     Me he enterado estos días, y parece que con bastante tiempo de retraso, de la muerte de una antigua compañera, de una amiga, de una pasión. Si ha habido alguien en mi vida con quien mi alma haya pecado de racanería fue con Coral. Mi sempiterna estupidez y las circunstancias de nuestras vidas ni lo explican ni lo justifican pero son elementos ciertos de lo sucedido. Ahora ya no me entretendré en llantos inútiles, en lamentos póstumos o en elogios fúnebres. Ahora ya no merecen la pena.
 
     Escribió una vez Javier Mariscal: “Me acaban de llamar y me han dicho que Andy Warhol se ha muerto. En principio, me parece bien que la gente muera. Es algo que me hace pensar que este mundo funciona, y que tú mismo puedes morir en cualquier momento. Y esto es bueno”. Pero mejor aún es que suceda con la certeza de que has hecho lo imposible por hacer feliz a esa vida que acaba. Cuando no es así no sientes tanto la muerte como la desastrosa imperfección tuya. Como mi desastrosa imperfección.

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  1. Pienso que la vida sin mi vida no es vida y aún es menos vida si la vives sin ser completamente feliz, lamentando algo que se ha dejado de hacer. Recuerda ahora todo lo que la hizo inmensamente feliz………. y ahora sonrie.

    Un abrazo enorme.

  2. Seguro que en esos momentos fuisteis inmensamente felices a pesar de todo,piensa solo en ellos,yo hago lo mismo.Un beso.

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