Pues a fe, señores míos ...

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Cuando las barbas de tu vecino …

In Actualidad, Local (Gerena) on abril 30, 2011 at 11:03 am

     Sí, sí, sí, e pur si muove. No les llega el agua al cuello todavía pero se les atraganta ya esa “parte tan loca” (que decía Erasmo) del cuerpo en la propia garganta. Ahora sí tienen datos ciertos. Muchos de ustedes no se habrán enterado (imagino que el CanalSur habrá dicho muy poco al respecto) pero la noticia viene como agua de mayo, de 1 de mayo precisamente. Es una de esas noticias que, gracias a la desinformación de la mayoría de los medios de comunicación, pasan desapercibidas cuando suceden, aunque después, con el paso del tiempo, se convierten en argumentos centrales para los análisis de historiadores o especialistas que explican las causas.
 
     La noticia, escuálida, en El País, es ésta: “Safja se impone en las elecciones sindicales de la Junta”. El ABC era, como corresponde, más explícito: “CC.OO. y UGT se desploman en la Junta tras el ‘funcionariazo'”
 
     Parece que el jueves 28 de abril se celebraron elecciones sindicales, en 6 de las 8 provincias andaluzas, en la administración general de la Junta de Andalucía. Los resultados son espectaculares, y pueden resumirse así: el sindicato SAFJA (Sindicato Andaluz de Funcionarios de la Junta de Andalucía) pasa de 24 a 63 delegados; UGT pasa de 28 a 10; CCOO pasa de 16 a 1. A increíble varapalo me suenan a mí estos resultados.
 
     Magníficas noticias para los trabajadores, creo yo, ante el inminente 1 de mayo de 2011. Las centrales sindicales que no les defienden, las centrales sindicales que se han convertido en sucursales de Nepote, las centrales sindicales cuyo fin último consiste ahora en la supervivencia de sus élites liberadas, pactando para ello con el mismísimo diablo, han sido mandadas con él, es decir, al infierno. Como decía un amigo estos días atrás sobre el tema del tabaco … a la puta calle. Donde deben estar todos los que olvidan que son elegidos para defender intereses generales y no pesebres particulares, donde deben estar todos los que olvidan que están donde están para servir a los ciudadanos y no para servirse de ellos. Por fin un rayo de sol, una brizna de esperanza, entre tanta desidia, entre tanto nubarrón impulsado desde los vientos del poder omnímodo y putrefacto.
 
     Las todopoderosas centrales sindicales mayoritarias, con sus inmensos caudales de dinero procedentes del Estado, de los cursos, de los ERE’s, … han sido batidas. Hay ya lechoncillos que están teniendo alucinaciones con un tal San Martín, porque esto no es ninguna eutrapelia, es un síntoma. Un síntoma poderoso de que, en efecto, algo se mueve, algo se está moviendo. Los miembros del PsoE (éstos que se reúnen anteayer con sus trajes de chaqueta y sus corbatas con la intención de crear la Gran Sevilla para al día siguiente darnos la cifra de que el paro en Andalucía roza el 30%) y que, en menos de un mes, tienen que enfrentarse con sus electores, aquí por ejemplo en Gerena, ya saben que las barbas de sus vecinos se han puesto a remojo, pero muy en remojo, tan empapadas que los vuelcos electorales no sólo no parecen imposibles sino que se están convirtiendo en terroríficas y fiables pesadillas. Al conjunto de la ciudadanía sólo nos queda confiar en nosotros mismos y leer a Stuart Mill: “Y una creencia que ha ganado las mentes cultivadas de una sociedad, a menos que se aniquile por la fuerza, es seguro que, más pronto o más tarde, llegará a la multitud”.
 
     Recuerdo ahora a Salvador Allende y a sus grandes alamedas que llevaban a una sociedad mejor.

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Teoría científica de la estupidez

In Filosofía (barata) on abril 17, 2011 at 9:49 am

     1ª Ley Fundamental de la Estupidez Humana. Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo. El Eclesiastés 1, 15 dice, en su versión latina más antigua traducida por San Jerónimo: “stultorum infinitus est numerus” (esta antigua traducción fue cambiada por el Concilio Vaticano II para la Nova Vulgata). Como es imposible que los tontos sean infinitos, siendo finita la población mundial, traduciremos con la frase hecha, atribuida a Santo Tomás, que señala que “los tontos son legión”. Esta primera Ley es fundamentalmente negativa, porque por muy elevada que sea la estimación cuantitativa de estúpidos que se haga siempre quedará corta, de donde se deduce que es imposible hacer cálculos ya que nunca dejarán de aparecer personas que, antes consideradas como racionales e inteligentes, se revelarán como inequívoca e irremediablemente estúpidas.
 
     2ª Ley Fundamental de la Estupidez Humana. La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona. Es independiente del sexo, de la raza, de la situación económica, del país al que se pertenezca, de la educación, del ambiente social … Esta Ley es difícil de aceptar y de digerir, pero existen demasiadas pruebas experimentales que confirman su validez. Tanto si uno se dedica a frecuentar los círculos elegantes como si se refugia entre los cortadores de cabezas de la Polinesia, si se encierra en un monasterio o decide pasar el resto de su vida en compañía de mujeres hermosas y lujuriosas, persiste el hecho de que deberá siempre enfrentarse al mismo porcentaje de gente estúpida, porcentaje que (de acuerdo con la 1ª Ley) superará siempre las previsiones más pesimistas.
 
     3ª Ley Fundamental de la Estupidez Humana. Una persona estúpida es una persona que causa un daño a otra persona o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio. Más adelante explicaremos esta Ley de un modo gráfico.
 
     4ª Ley Fundamental de la Estupidez Humana. Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento y lugar, y en cualquier circunstancia, tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error. A lo largo de los siglos, en la vida pública y privada, innumerables personas no han tenido en cuenta esta Ley, lo que ha ocasionado pérdidas incalculables a la Humanidad.
 
     5ª Ley Fundamental de la Estupidez Humana. La persona estúpida es el tipo de persona más peligroso que existe. El estúpido es más peligroso que el malvado. La explicación matemática es muy simple: los malvados (si hablamos de malvados perfectos) no producen sino una transferencia de renta pero el resultado de sus acciones es cero. Por ejemplo si un ladrón roba 1 millón de euros significa que ha causado un beneficio individual igual a 1MM de € y una pérdida social de 1MM de €, cuyo obvio resultado es nulo, la sociedad sigue teniendo lo que tenía aunque repartido de otra forma. Si todos fuésemos alternativa y cíclicamente malvados perfectos, la sociedad no avanzaría, pero tampoco se hundiría. Sin embargo un estúpido es el que ocasiona dos pérdidas, la suya y la social, con lo que se ve que el resultado de sumar dos cantidades negativas es una cantidad negativa mayor, es decir una sociedad gobernada por estúpidos irá al caos inevitable. Por otro lado, un malvado puede ser previsible mientras que un estúpido no lo será nunca.
 
     Como observamos en el Cuadro 1 (pinchando en la imagen se verá a mayor tamaño) con esta teoría podemos dividir a todo el género humano en cuatro grandes grupos: los que con sus acciones consiguen beneficios para ellos mismos y para la sociedad (los llamaremos “inteligentes”); los que pueden conseguir beneficios para la sociedad pero a costa de pérdidas personales (los llamaremos “incautos”); los que consiguen beneficios individuales a costa de causar pérdidas sociales (“malvados”); y, por último, protagonistas del estudio, los que sólo consiguen pérdidas sociales y pérdidas individuales (“estúpidos”).
 

Cuadro 1

Cuadro 1


     Tengamos en cuenta que dentro de estos grupos puede haber mucha variabilidad. Así un individuo malvado puede estar en la parte media de su cuadrante (es lo que antes hemos denominado “malvado perfecto”) causando, en términos cuantitativos, las mismas pérdidas sociales que los beneficios individuales que él consigue. Pero también existen, por ejemplo, malvados que con pequeños beneficios individuales causan grandes pérdidas sociales, lo que los situaría muy cerca de los estúpidos (Véanse los Cuadros 2 y 3).
 
     Sólo queda añadir un último detalle esencial: la capacidad de hacer daño que tiene una persona estúpida depende de algunos factores entre los que destaca la posición de poder o autoridad que ocupe en la sociedad, y dicha posición de poder potencia peligrosamente la capacidad destructiva de los estúpidos. Las clases y las castas (tanto laicas como eclesiásticas) fueron las instituciones sociales que permitieron un flujo constante de personas estúpidas a puestos de poder en la mayoría de las sociedades preindustriales. En el mundo industrial moderno, las clases y las castas van perdiendo cada vez más su importancia, pero su lugar lo ocupan hoy los partidos políticos y la burocracia.
 
     Ahora les queda a ustedes la aplicación práctica a su entorno de esta teoría científica.
 
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Toda la entrada está copiada, casi literalmente, de CIPOLLA, CARLO MARIA. “Las leyes fundamentales de la estupidez humana”, ensayo publicado originalmente en lengua inglesa en 1976. Yo lo tengo en la publicación CIPOLLAamnt (pp. 51-87) cuya referencia puede consultarse en la Bibliografía.