Pues a fe, señores míos ...

Archive for 18 marzo 2010|Monthly archive page

II Campaña “Un gerenense, un árbol”

In Local (Gerena) on marzo 18, 2010 at 10:57 am

     En un par de días tenemos una cita insoslayable. Una cita de esas que definen a un pueblo, a una forma de vivir y a una forma de sentir. Es un placer para mí publicitar aquí, de nuevo, una magnífica iniciativa personal de otro blogero gerenense. Si hace sólo un par de entradas lo fue cultural, en esta ocasión lo es ecológica. Para no repetirme, todo lo dicho para aquélla vale exactamente igual para ésta. Pero aquí habría que añadir algunos factores relevantes. Se trata de un acto al aire libre, de activa participación comunitaria, de relaciones sociales, y con los imprescindibles acompañantes de la cervecita y la tapita. No puede haber nada más importante que hacer el sábado por la mañana en Gerena.

¿A quién le importan … las leyes?

In Local (Gerena) on marzo 10, 2010 at 3:10 pm

     “¡Mierdra de muchacho! Si te creyera, haría desandar lo andado” (Act. IV, esc. III)

     ¿Debería ser obligatorio cumplir con las leyes?, ¿siempre?, ¿con todas?, ¿por qué?. ¿Quizá sería más práctico, incluso para el buen funcionamiento del sistema, hacer salvedades, establecer distinciones entre las leyes importantes y las que no lo son tanto?. ¿No es cierto que resultaría óptimo, siempre pensando en el bien general, que algunas veces, algunas leyes, pudiésemos saltárnoslas a nuestro arbitrio?. ¿Es posible que alguien dude de las bondades de un sistema en el que el cumplimiento de las leyes estuviese sometido a una decisión previa, y personal, de la necesidad o no de cumplirlas?. ¿Y no es menos cierto que, en cualquier caso, aunque todas las leyes fuesen siempre de obligado cumplimiento, debiera prevalecer la costumbre por encima de ellas?. ¿Es que hay personas dispuestas a negar que las costumbres deben estar siempre por encima del Estado de Derecho?.

     La primera, y única, vez que vi Ubú rey representada fue en un pequeño pueblo, por una pequeña compañía, y estaba vivo Franco. La forma en cómo era publicitada la obra coincide en gran parte con las palabras que se le dedican al personaje en la edición de Cátedra (Letras Universales) de 1997: “esa grotesca marioneta que conquista el poder por la violencia y la traición y que continúa ejerciéndolas, movido por un desaforado y obsceno apetito de dominación”. Parece ser que a los censores de Franco no les gustaba demasiado esta obra teatral de Alfred Jarry.

     “Si hay algún empresario dispuesto, sólo tiene que cumplir las leyes y hacerlo fuera del casco urbano, como mandan las ordenanzas municipales“. Ejemplares, valientes, declaraciones del Vicesecretario General del PSOE de Gerena, hace pocas fechas, a un  blog local, a cuenta de la instalación de una discoteca. Ninguna exégesis es necesaria. Viene a contestar negativamente a todas las preguntas que hemos hecho. Parece claro y no se atisba que haya interpretaciones ni excepciones posibles al cumplimiento de la ley. Dejaré aquí, con vuestro permiso, por si nos sirviese de algo más adelante, el artículo 46, apartado b, de la Ley reguladora de las Bases del Régimen Local: “Las sesiones plenarias han de convocarse, al menos, con dos días hábiles de antelación (…). La documentación íntegra de los asuntos incluidos en el orden del día, que deba servir de base al debate y, en su caso, votación, deberá figurar a disposición de los Concejales o Diputados, desde el mismo día de la convocatoria, en la Secretaría de la Corporación”. Este artículo también parece bastante claro.

     El Padre Ubú, el autor nunca le llama rey, puede ser calificado como cualquier tipo de despojo imaginable, pero es imposible negarle su tremendo sentido práctico, de manera que cuando se le acaba anteponiendo la razón su frase neutralizadora mágica sería:

“¿es que acaso la sinrazón no vale nada …?” (Act. III, esc. I)

con la cuál la razón-sinrazón vuelve a ponerse de su lado. En el fondo, en él, tanto la una como la otra son partes indivisibles de la descomposición física y moral. Es difícil en una letrina separar meados de excrementos y diferenciar mierda de mierdra.

     Y es ahora, leyendo esta frasecita de Ubú, que me doy cuenta de que las preguntas correctas no están en si es conveniente cumplir todas la leyes siempre, sino en si debemos de cumplirlas todos. Este es, de verdad, el planteamiento correcto y el camino que nos llevará a alguna conclusión. ¿Quién dijo que lo importante era hacerse las preguntas correctas?.

     “Seguro, seguro. Pero ha cambiado el gobierno. He hecho publicar en la Gaceta que habrán de pagarse dos veces todos y cada uno de los impuestos, sin perjuicio de aquellos que ulteriormente se aumenten hasta tres. Sistema con el que me enriqueceré antes y una vez ejecutado todo el mundo, podré retirarme (…). ¡A pagar! Pagad u os met’en mi saco, previa tortura y degollación de la cabeza y el cuello. ¡Cuernoempanza! ¡Creo que soy el rey!” (Act. III, esc. IV)

     Así que el rey, Ubú rey, está exento. ¿Puede ser que hayamos llegado a un acuerdo: ¡Los que tienen que hacer cumplir la ley están exentos de cumplirla!?. Estoy seguro de que Javier Fernández Gualda, el Vicesecretario antes citado, no es conforme con esta interpretación, pero, en la misma entrevista, a cuenta del no cumplimiento del artículo 46.b antes transcrito, dijo: “esa fórmula se utiliza en el Ayuntamiento de Gerena desde hace 30 años sin que nunca ningún partido político haya planteado problemas”. Uf. Veo yo aquí una excepción o estoy desvariando: como es una costumbre, ésta, la costumbre, si la practico yo, no es ilegal, está por encima de la ley.

     “¡Mira que te tomato con el garfio de mierdra y el cuchillo para arreglar caras!” (Act. III, esc. VIII)

     En el año 1979 la Organización de Estados Americanos definió por acuerdo de su Asamblea General un código de conducta para funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, intentando que la democracia fuese algo más que un voto mojado o un título de bitácora. Su primer artículo dice:  “Los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley cumplirán en todo momento los deberes que les impone la ley, sirviendo a su comunidad y protegiendo a todas las personas contra actos ilegales, en consonancia con el alto grado de responsabilidad exigido por su profesión“. Porque el problema no es ya incumplir ésta o aquella ley, sino dónde están los límites, quién los pone y quiénes cambian las reglas del juego a su antojo.

     Eso sí, en vez de al maltratador de su esposa, siempre podremos acusar al que llamó a la policía porque escuchó los gritos de la mujer. Sin su denuncia no habría existido el maltrato.

     “¡Mierdra!” (Act. I, esc. I)

¡¡Arte contemporáneo en Gerena!!

In Local (Gerena) on marzo 1, 2010 at 2:21 pm

     Magnífica noticia la que extracto, comento y amplifico en esta entrada. El próximo viernes 5 de marzo se celebrarán las I Jornadas de Arte Contemporáneo en Gerena. Toda la noticia puede verse en los blogs de NOTÓN 2.0 y Tierra Próspera, por lo que no insistiré aquí. Sí me permitiré, sin embargo, hacer algunos comentarios al respecto.

     Las palabras arte y Gerena no son muy comunes en una misma frase, más bien al contrario. Son contadísimas las posibilidades que tenemos los habitantes de este pueblo para conjugarlas. Se pueden consultar en internet las decenas, cientos, de actividades artísticas que se desarrollan en otros pueblos de España, muchas de ellas con muy limitadas o nulas exigencias económicas y muchas realizadas en poblaciones más pequeñas que la nuestra, pero que no asoman por aquí de ninguna manera. Por tales razones me alegra enormemente que un vecino, o unos pocos (me imagino con qué disponibilidad pecuniaria), tengan la valentía no ya de relacionar los dos nombres (arte y Gerena) sino de añadirles el adjetivo contemporáneo. Me parece no ya una gran idea, sino una maravillosa osadía. Demuestra que sin estar pendiente de la maldita Diputación se pueden hacer cosas, incluso cosas espectaculares. Genial, por tanto, la iniciativa por sí misma, y genial por lo que tiene de potencial movilizador para otras posteriores en el ámbito que sea, y por situar ante el espejo a la inoperancia de los gestores que deberían potenciar eventos de este tipo.

     El segundo argumento que querría traer a colación está relacionado con la blogosfera. Ya está fuera de toda duda que lo que llamamos “blogosfera gerenense” ha alcanzado unos niveles de importancia y de actividad dignos de análisis. En muchas entradas y en muchos comentarios a esas entradas se hacen referencias al respecto. No es sólo que sea una tabloza donde todos los pigmentos caben, no es sólo que los blogeros sean capaces, en general, de mantener diálogos y discusiones con buenas formas, elegancia y altura intelectual (a años luz por encima de las desvergüenzas y groserías de que hacen gala otros medios), no es sólo que puedan leerse buenos textos sobre los más variados asuntos, no es sólo que sea un instrumento imprescindible para conocer y analizar la realidad local (y no sólo local), no es sólo que tenga una creciente repercusión, a veces evidente, entre las “élites de poder”, sino que, además,  ha puesto, o está poniendo, en marcha algunas iniciativas que constituyen una bocanada de aire fresco en el entorno de un ambiente en ocasiones viciado y en ocasiones inexistente. Me refiero al ejemplo de estas jornadas, o a las entrevistas puestas en marcha por Gerena libre y abierta, o al proyecto de crear una tertulia presentado en la PCIPP. No queda otra que no sea la de fomentar esta actividad, la de hacerla crecer y la de divulgarla.

     Por último quiero animar a todos los lectores de esta ciberbitácora a la participación en la jornadas. No sé exactamente cómo se desarrollarán ni cuál será su contenido real, pero da igual, el arte es un tema de la mayor importancia esencialmente porque, como Dios, o no sirve para nada o puede explicarlo todo. Y el arte contemporáneo, quizás deshumanizado, quizás masificado, quizás mercantilizado, quizás incomprendido, es un medio de la mayor eficacia en un sentido porque, siendo “difícil” , es una magnífica puerta de entrada al conocimiento y, en otro sentido, porque permite interrogar al propio arte con las preguntas esenciales (qué, por qué, cómo, para qué) sobre sus significados. Nos vemos el viernes.