Pues a fe, señores míos ...

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(1) Retratos de El Fayum. Introducción

In Los retratos de El Fayum on octubre 26, 2009 at 1:51 pm

     Intentaré una definición simple para comenzar. Se le llama “Retratos de El Fayum” a un corpus de pinturas, realizadas en Egipto, en su mayor parte sobre tabla, que representan rostros de seres humanos y se utilizaban para colocarlas sobre las momias de los muertos al ser enterradas entre los siglos I y IV. Creo que no se puede ser más conciso sin faltar a la verdad.

Artemidoro. Tercer cuarto siglo II d. de C. Encausto sobre tabla, 32 x 18 cm. Londres: The British Museum

Artemidoro (detalle). Tercer cuarto siglo II d. de C. Encausto sobre tabla, 32 x 18 cm. Londres: The British Museum

     Les presento, en la imagen superior, a Artemidoro, un ejemplo perfecto de la definición. Artemidoro es el nombre (o quizás el pseudónimo) de una persona real que vivió hacia el año 180 de nuestra era en las orillas del lago de El Fayum, al norte de Egipto. En algún momento de su vida se le hizo este retrato sobre una tabla de poco más de una cuarta y media de alto por poco menos de una cuarta de ancho. Cuando murió, su cuerpo fue momificado y vendado de acuerdo a las antiquísimas tradiciones egipcias y, además, se le modeló sobre el vendaje una especie de ataúd de cartón piedra estucado y pintado, e insertado aquí, en el espacio exacto que ocuparía la cabeza, se colocó el retrato. Así fue enterrado y así fue encontrado por Flinders Petrie a finales del siglo XIX.

de Artemidoro

Ataúd completo de Artemidoro

     Y así puede verlo hoy cualquiera que se acerque al Museo Británico. Como si el ataúd antropomorfo tuviese abierta una ventanita por la que Artemidoro nos saluda desde hace dos mil años. Ahora, con la breve definición y con la imagen podemos hacernos ya una idea bastante aproximada de lo que son los Retratos de El Fayum. Y ahora, por tanto, es cuando nos asaltan decenas de preguntas. Esto es lo que me pasó a mí, al menos, en el mismo momento en que vi el primero.

     Las dos más inmediatas deben referirse a la palabra corpus y al topónimo Fayum. El lema “corpus” está definido así en su segunda acepción “conjunto lo más extenso y ordenado posible” (DRAE), y entonces, la pregunta inmediata es: ¿cuántos retratos hay?. ¡Sorpréndanse!, según el último dato del que dispongo pasan de los 1.000 ejemplares. Por supuesto, no todos completos y no todos en buen estado de conservación, pero no deja de ser un número increíble que, por cierto, sigue aumentando.

Montaje con un grupo de "Retratos" todos ellos del Museo Petrie, de diferentes calidades, estilos y estados de conservación

Montaje con un grupo de retratos, todos ellos del Petrie Museum of Egyptian Archaeology de Londres. Pueden verse de diferentes calidades, estilos y estados de conservación.

     Lo de “retratos” es evidente, pero ¿qué quiere decir “de El Fayum?. El Fayum (hoy al-Fayyum, derivado de Pa-yom = el mar, nombre que se le dio durante el Imperio Nuevo) es una depresión natural en la que un brazo del Nilo formó un lago. Allí el arqueólogo inglés William Matthew Flinders Petrie encontró hacia el final de la década de los 80 del siglo XIX los primeros ejemplares excavados in situ. Los retratos se concían desde varios siglos antes, pero a través de ejemplares aislados y por medio de comerciantes locales de antiguedades o viajeros de los que se dudaba. Petrie fue el primero en encontrar en sus excavaciones un número significativo de estos restos y el primero en dedicarles atención, y lo hizo en yacimientos situados a las orillas del lago de El Fayum.

Egipto, el Nilo y El Fayum.

Egipto, el Nilo y El Fayum.

     Después se han ido encontrando a todo lo largo y ancho de la geografía del país y en muchísimos otros yacimientos arqueológicos, pero ya no se ha cambiado la denominación. Como señala uno de los estudiosos al respecto en su nota preliminar: “En las páginas que siguen utilizaré , como la mayoría de los autores la expresión “retratos de El Fayum” para designar el conjunto de retratos de momias pertenecientes al Egipto romano, aun cuando la región de El Fayum no es más que uno de los lugares donde se han encontrado tales retratos. Carente de valor científico, esta denominación posee, sin embargo, el derecho que el uso le confiere” (BAILLY, 7).

     Los retratos de El Fayum siempre me han emocionado. Ya he señalado varias veces (De Knossos al Pantocrátor, 1. La Tumba I de Vergina. Pintura Griega) que una de mis pasiones, en el arte, es la pintura antigua y, en este sentido, los retratos forman un apartado muy especial. Son excepcionales porque son los retratos más antiguos que conocemos y, junto con los murales de Pompeya, el único conjunto amplio de pinturas que podemos admirar. Son excepcionales por su maravillosa calidad artística intrínseca. Y son también excepcionales por su significación, al reunir elementos importantes de tres grandes culturas antiguas: la egipcia, la griega y la romana. Precisamente por ser egipcios, griegos y romanos, y por serlo a la vez, estos retratos han sido, durante mucho tiempo, mal entendidos y poco estudiados. Los eruditos de estras tres culturas siempre los han considerado extraños y han postergado su estudio, dejándolos para la competencia de otra disciplina. Y, sin embargo, esa comunión de culturas, esa imbricación perfecta de usos y formas de vida tan diferentes, es, hoy día, uno de los aspectos que los hacen más relevantes. En sucesivas entregas intentaré desentrañar su belleza y sus misterios.

Yo estoy a favor del aborto

In Actualidad on octubre 21, 2009 at 11:22 am

     Utilizaré mi bitácora para responder a Luis Miguel González, que en su blog “Gerena libre y abierta”, publicó una entrada hace un par de días sobre la nueva ley del aborto = “Yo soy pro-vida ¿Y qué?“. Lo hago desde aquí, fundamentalmente, por la extensión de la respuesta. Y ya que entro en el tema, haré mención también a que Álvaro dedicó en su blog “De Gerena al mundo” otra entrada a este asunto a finales de la semana pasada, en razón de la manifestación convocada en Madrid por movimientos contra el aborto = “Yo no voy a la manifestación“.

     Hola Luismi, en respuesta a tu pregunta, y para empezar, yo te diría que: Y NADA. Me parece magnífico que seas “pro-vida”. Yo también lo soy. Pero a las palabras las carga el diablo, y a las generalizaciones absolutas también, así que soy pro-vida y, al tiempo, estoy de acuerdo con el aborto (sino yo sería ilegal). Bromas aparte, que nunca vienen mal, supongo que esto no me convertirá en un “contra-vida”, compuesto cacofónico que quizás pudiera tener un sinónimo en “asesino”. Así que si me permites que disienta de ti sin llamarme “asesino” podríamos intercambiar nuestras opiniones, porque me parece un tema de la máxima importancia y con amplias repercusiones.

     Vaya por delante que, para mí, el debate no es religioso y, por tanto, tampoco científico. Es decir, me da igual si para la Iglesia Católica y para los científicos (mayor o menor número de ellos) el embrión es un ser vivo, un ser en viviendo, o un estado intermedio entre ambas cosas. Tampoco es un debate moral porque esto, necesariamente, individualizaría cada posible respuesta hasta hacer imposible la toma de cualquier decisión. Es un debate de derechos que tiene mucho que ver con causas mundanas y, desgraciadamente, muy terrenales (y corporales).

     Si no existiese ninguna “ley del aborto” nadie podría abortar y hacerlo debería estar penalizado. Supongo que hasta aquí los dos estamos de acuerdo. Y nos supongo, así mismo, de acuerdo en que la maternidad debe de ser un acto de la mayor libertad y responsabilidad individual posible, nunca un acto irreflexivo y/u orgiástico. Pues ¿qué pasa entonces con las mujeres que se queden embarazadas sin ese deseo y voluntad firmes de hacerlo y de quererlo? Y que conste que no pienso sólo en casos extremos, e incluso aberrantes, como las miles de mujeres violadas y embarazadas por sus enemigos en la guerra de los balcanes, en las niñas víctimas de abusos parentales, … ni siquiera pienso en los fallos de los métodos de prevención del embarazo en familias con inexistentes recursos económicos (la semana pasada conocí un ejemplo real en Gerena), … Pienso en las miles de niñas que cada día practican sexo con el único compromiso del placer momentáneo, empujadas por un sistema cultural que las impulsa a sentirse felices sólo si consiguen embrujar al niño de al lado y acostarse con él. Pienso en las mujeres que corren un riesgo grave de supervivencia si el embarazo es mantenido por medios técnicos posibles. O pienso, simplemente, y para no alargar los supuestos, en aquellas mujeres que no tienen el deseo y la voluntad (a pesar de haber quedado embarazadas) de ser madres.

     En todos estos casos creo que prima el derecho de la futura madre a decidir. Siempre. Independientemente de cualesquiera otros razonamientos, porque la vida del embrión (si la es) depende absolutamente de la madre que lo porta, esto es, no es vida (si la es) independiente, sino dependiente, subordinada. Y nadie, ni otra persona a título individual, ni la sociedad en su conjunto, puede hacerse cargo de ella. No puede sustituirse a la titular del derecho, en su presencia, por otro potencial titular que no existiría sin la primera. Es el único caso posible en la fenomenología humana y social en la que todos los derechos de una vida (si la es) dependen de otra, y una sola, persona. El único ejemplo en el que una muerte serían dos (si existen dos vidas). Un embrión no es, es … en. Lo veo tan claro que me temo que si este fuese un asunto masculino llevaría siglos liquidado.

     Ahora bien, ojalá el aborto fuese sólo el último recurso de los casos más extremos, y aberrantes, que he señalado. Y ojalá la inmensa mayor parte del resto fuesen subsanables con una educación integral e íntegra. Para que así fuese se necesitarían cambiar los códigos culturales que el siglo XX empezó a imponernos. Pero esto ya es otra historia y la sociedad es como es, no como nos gustaría que fuese.

     Como es otra historia la posible ayuda del Estado; la manipulación del asunto, empezando por el cartelito de la Conferencia Episcopal con el que ilustras tu entrada; o los conocimientos antropológicos sobre pueblos que limitan la natalidad acudiendo, esta vez sí, al asesinato. Son las diferentes aristas que te decía al inicio. Pero éstas las dejaremos para ocasiones más propicias.

     Saludos.

Las más altas cotas … de la miseria

In Local (Gerena) on octubre 12, 2009 at 7:50 pm

     Según parece, la frase, de Marx (Groucho), es algo así: “partiendo desde la nada, hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria”. En esas altas cimas se mueve el PSOE de Gerena desde hace ya algún tiempo. Dominado por el poder omnímodo de Jacinto Pereira, al final, las formas del partido en la localidad han pasado a ser las formas de su propio “cacique”. Es históricamente inevitable. Ha sucedido así en infinidad de casos y seguirá sucediendo. El proceso es fácil de seguir: empezamos con un “héroe” que nos hace ganar (lo que sea); lo convertimos en un “Dios”; el “Dios” acaba implantando su tiranía absolutista, engreído quizás de mesianismo; comienzan las desdichas y “Dios” cree que toda controversia es espuria; al final, hay que echar a “Dios” a patadas para que el daño no sea irreparable, aunque sí lo sea muy grave. Podría poner cientos de ejemplos de esta espiral, pero me remitiré a dos actuales y conocidos por todos: Lopera y el Betis/Aznar y el PP. Al final los que más problemas acaban teniendo son los que más los han idolatrado (en estos ejemplos los béticos y los populares). En este caso, el PSOE de Gerena acabará sufriendo las consecuencias (sabe Dios por cuánto tiempo) de haber convertido el gobierno del partido en un clan familiar. Y serán ellos, sin duda, los más perjudicados. Por el camino amargarán la vida a muchas otras personas, pero serán ellos los que, a largo plazo, paguen las peores consecuencias.

     Y que conste que no lo digo porque me importe en exceso el PSOE de Gerena (ni IU, ni IPGe), lo lamento profundamente por los socialistas que aquí viven y que me merecen un absoluto respeto (como los comunistas o los independientes). Mucho más respeto del que les tiene el propio Jacinto Pereira y su saga. No es el primero con el que hablo y deplora una forma desvergonzada, barriobajera, despótica, camorrista de hacer política. O mejor dicho, en los últimos tiempos, no ya política sino negocios. Hay incluso quien ve por la avenida a alguno muy parecido al “bigotes” con pelo engominado y puro al ristre. No es broma, estoy hablando de socialistas (de familias enteras socialistas) de toda la vida. Pero es lo que tiene ser una estirpe omnipotente: las cosas se deciden en el comedor de casa con la familia. ¡Hay la familia, la casa y los negocios!, cuánto fruto proporciona esta trilogía, cuánto fruto le sacó, desde el punto de vista del arte, por ejemplo, Francis Ford Coppola.

     Da toda la impresión de que, desde hace ya algún tiempo, Jacinto STTL no tiene otro objetivo que revolverse como una fiera enjaulada, aunque las dos últimas notas de prensa de su página web deberían hacer pensar hasta al más fervoroso. Y una de las más fervorosas es una tal Cristina (que no conozco de nada, ni siquiera sé si será un pseudónimo) que, candorosa ella, no ve insultos hacia IPGE en el comunicado del PSOE: “hay que tener la cara muy dura para pretender ser los defensores de la legalidad siendo delincuentes juzgados y sentenciados” (dice de IPGe el comunicado). Si no fuese porque creo que la de la cara dura es ella, habría que explicarle a Cristina que si hay alguien que pertenezca a IPGe juzgado y sentenciado serán 1, 2 ó 55 personas, personas físicas con nombre y D.N.I., pero nunca la organización. Y confundir 1, 2 ó 55 personas de un partido, el que sea, con toda la organización, más los simpatizantes, más los votantes, no es insultar es muchísimo peor que insultar: son tácticas fascistas, utilizadas por los que no creen en la libertad, ni en la democracia, ni en el estado de derecho. Tanto como si yo te llamara a ti (si eres del PSOE) terrorista porque Rafael Vera está juzgado y condenado o choriza porque Luis Roldán también lo está (qué poca memoria tenemos para lo que nos interesa, o qué memoria más sospechosamente selectiva). La otra parte de su argumento: “me comporto como una fascista porque los otros también insultan”, mejor que se la explique ella solita.

     Pero lo que ya roza la locura es el anuncio de querellarse contra la Plataforma Ciudadana por la Información y Participación Pública (PCIPP) por una entrada publicada en su blog. Todos los que sigan la blogosfera gerenense saben que mi relación con la PCIPP no es, precisamente, de amor. He sido muy crítico con ellos (sobre todo con uno de los componentes de esa plataforma) y no comparto en absoluto su visión de las cosas y de la realidad. Pero, “voto a Dios que me espanta esta grandeza”, ver a todo un PSOE, con sus servicios jurídicos incluidos, amenazando con denunciarlos no me produce más que el deseo infinito de apoyarlos y transmitirles mi completa solidaridad. En mi humilde opinión deberían haber contrastado la información (ésta y otras que les han colado). Pero creyendo que se han equivocado (una vez más) y no coincidiendo con ellos más que muy esporádicamente, me parece que realizan una magnífica labor y un trabajo necesario para el conjunto de la comunidad. Y es que, además, la razón de la amenaza es surrealista. Jacinto STTL confirma que el documento existe  y que está firmado por él. Así que amenaza con denunciar ¡¡porque está falsificada la firma del empresario!! ¿? Alucinante. ¿No debería ser, en todo caso, el empresario el que se preocupase por ello? Supongamos que, en efecto, el empresario no lo hubiese firmado. ¿Y qué? ¿En qué cambia eso el contenido y el objeto del documento?

     En fin, animo a todos los lectores a mostrar públicamente, con sus nombres y apellidos, apoyo a la PCIPP, porque cuando un derecho o una libertad pretenden ser atacados todos los demócratas deberíamos manifestarnos y defenderlos. Independientemente de otras consideraciones secundarias.

Ussher y “nuestra Cronología”

In Cultura, Historia on octubre 6, 2009 at 2:43 pm
PP. El arzobispo James Ussher

LELY, PETER. El arzobispo James Ussher. Óleo sobre lienzo. 78,1 x 65,4 cm. c. 1654. National Portrait Gallery. London.

 

     Lamentablemente el arzobispo Ussher es mundialmente reconocido como un soberano imbécil, con una de las meteduras de pata más importantes de la Historia: “Es un lugar común en los manuales de historia de la arqueología comenzar con una chanza sobre James Ussher” (SdO, 29). Y, en efecto, Glyn Daniel, por ejemplo, incluye esta sutil estocada en su manual: “En el siglo XVII teólogos como el arzobispo Ussher y el obispo Lightfoot elaboraron una cronología exacta del mundo y del hombre basada en los cálculos que se encuentran en el Génesis” (HdlA, 109). Así de injustas son, a veces, las cosas.

     James Ussher, Arzobispo de Armagh y Primado de Toda Irlanda (los dos mayores honores que podían concederse en la iglesia irlandesa), nació en Dublín en 1581 y murió en 1656 siendo enterrado, ante la insistencia del mismísimo Cromwell, en la Abadía de Westminster tras un gran funeral. En 1650 publicó el libro “Annales Veteris Testamenti, à primâ Mundi origine deducti“, que apareció traducido al inglés en 1658, dos años después de su muerte. Sus primeras palabras dicen así:

 

Al principio Dios creó el Cielo y la Tierra, Gen. I. v. I. Este principio, de acuerdo con nuestra Cronología, fue hacia la entrada de la noche antes del día 23 de octubre, en el año 710 del Calendario Juliano

 

     Este párrafo se traduce normalmente por todos los que en la actualidad se ocupan del asunto como que el mundo comenzó a existir el 23 de octubre del 4004 a. de C. a medianoche (lo cual, por cierto, no es exacto ya que lo que dice el texto sería: “al atardecer del 22 de octubre”. También hay otros errores que lo sitúan el 26 de octubre a las nueve. Nos ahorramos explicar la traslación de la fecha juliana a nuestro calendario gregoriano). En cualquier caso, los científicos actuales le calculan a la Tierra  una antigüedad de varios miles de millones de años y, por ejemplo, sabemos que Lucy tiene alrededor de 3,5 millones de años.

     Sin embargo Ussher no era ni un dogmático ni un charlatán barato. Aunque, como está dicho, sea difícil hoy encontrar algún texto en el que no se ridiculice al arzobispo de Armagh, habrá que recordar dos cosas inmediatamente. En primer lugar, la lista de personajes que hicieron parecidas dataciones cronológicas o que se adhirieron a éstas es ilustrísima, e incluye a reconocidos “genios” como Escalígero, Kepler y Newton, es decir, Ussher representa a lo mejor de los eruditos de su tiempo. Y, por otra parte, estos cálculos estuvieron muy presentes hasta bien entrado el siglo XIX (aunque es cierto que cada vez con menos verosimilitud) cuando dos Carlos: Lyell y Darwin propinaron suficientes argumentos para desecharlos por completo. Lo explica muy bien Martin Rudwick, de la Universidad de Cambridge: “Lejos de ser reprendido por oscurantista u objeto de mofa por su ingenuidad, este erudito arzobispo irlandés fue admirado por tal precisión cuantitativa del recuento aceptado de la historia del mundo. Otros “cronólogos” igual o mejor informados discutieron la fecha exacta de Ussher, pero sin dejar de compartir los métodos académicos que le habían llevado a este cálculo” (TTT, 250).

 

Primera página del libro de Ussher en inglés, publicado en Londres en 1658.

Primera página del libro de Ussher en inglés, publicado en Londres en 1658.

 

     Como puede comprobarse en el libro de Chrispopher Hill era considerado, entre otras cosas, como un “notable matemático” (HILL, 61) y mantenía amistades entre los principales intelectuales del momento como Henry Briggs o sir Walter Ralegh.

     En un interesante artículo, Stephen Jay Gould (nada sospechoso de connivencia), se pregunta qué sentido puede tener culpar, o ironizar con escarnio, a una época, o a un autor, desde otra en la que se trabaja con principios completamente diferentes. Esto es sólo entender el pasado como algo viejo, primitivo y trasnochado, viene a decir. Y citando a otro especialista añade: “Es un gran error, por lo tanto, suponer que Ussher estuvo simplemente interesado en resolver la fecha de la creación: esto sólo puede ser supuesto por los que nunca han ojeado su trabajo… The annals es la tentativa de una síntesis cronológica completa de todo el saber histórico conocido, bíblico y clásico… De su volumen quizás sólo una sexta parte o menos es material bíblico” (SJGOULD, 7).

     Es obvio que sus cálculos, hoy, nos resultan absurdos y es obvio que se equivocó radicalmente en el método. Pero es igual de obvio que su esfuerzo intelectual responde a uno de los intereses de su época, a la información disponible y a su metodología. Quizás la mayor desgracia de Ussher fue que su fecha se imprimiera en todas las biblias calvinistas de aquel siglo y que, hasta hace pocos decenios, se siguiera distribuyendo en norteamérica.