Pues a fe, señores míos ...

Archive for 30 septiembre 2009|Monthly archive page

Göbekli Tepe (3)

In Arqueología on septiembre 30, 2009 at 1:18 pm

     “El cerro del vientre”, esto es lo que significa en turco el nombre del yacimiento que estudiamos. Los descubrimientos que, lentamente desde 1995, está haciendo el arqueólogo alemán Klaus Schmidt tienen asombrada a la comunidad científica. Según Schmidt se trata del primer templo construido en el mundo. Y aunque reconozcamos un punto de envanecimiento personal (lógico) en esta declaración, debemos asentir de inmediato en dos aspectos como mínimo: llamémosle templo o lugar sagrado, de culto o de adoración, las dataciones lo confirman como el más antiguo hasta ahora descubierto. Por otro lado, si este dato ya sería lo suficientemente magnífico por sí solo, las características del yacimiento y su cronología, que definen a grupos de cazadores-recolectores y no a sedentarios neolíticos (como cabría esperar en principio), lo hacen aún mucho más atractivo e inquietante.

 

Göbekli Tepe. Foto de Berthold Steinhilbert.

Göbekli Tepe. Foto de Berthold Steinhilber.

 

     Es inquietante en el sentido de que estos hallazgos sugieren una nueva teoría de la Civilización. O, al menos, eso piensan algunos especialistas. Así de simple y claro: “Los estudiosos creían desde hace tiempo que sólo después de aprender a cultivar y vivir en comunidades sedentarias, la gente tuvo el tiempo, la organización y los recursos para construir templos y complicadas estructuras de apoyo social. Sin embargo, Schmidt afirma que fue al revés: el gran esfuerzo coordinado para construir los monolitos sentó las bases para el desarrollo de sociedades complejas” (SMITHSONIAN, 2).

     Lo que se ha encontrado en el “cerro del vientre” son enormes estructuras circulares, de entre 15 y 30 metros de diámetro, cuyas partes más internas están decoradas con enormes pilares en forma de T, algunos adosados a la pared y otros exentos. Han causado una extraordinaria sensación las imágenes que poseen, algunas casi dibujadas, otras grabadas y otras más en relieve (incluso en alto relieve).

 

Pilar de Göbekli Tepe. Foto de Berthold Steinhilber

Pilar de Göbekli Tepe. Foto de Berthold Steinhilber

 

     Aunque quedan por dilucidar bastantes aspectos sobre la interpretación de estos descubrimientos, el dato esencial a destacar es el enorme esfuerzo y la cantidad de trabajo desarrollado aquí por una sociedad de cazadores-recolectores, en un lugar aislado en el que al parecer, y de momento al menos, no han aparecido restos de viviendas ni otro tipo de edificios comunitarios.

     Incluyo, para finalizar, un enlace a un buen vídeo de YouTube (parte de Google y parte de la BBC), de unos 7 minutos, en el que puede verse el yacimiento.

 

Entradas sobre el tema:

Göbekli Tepe (1)

Göbekli Tepe (2)

Göbekli Tepe (3)

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Kosmogonia

In Cultura on septiembre 25, 2009 at 8:23 am

     Intentemos imaginar, por un breve momento, que no sabemos nada. Nada.

     Tendríamos las habilidades naturales de que dotan los átomos de la vida al nacimiento, esto que llamamos instinto para los animales, pero nada más. No sabemos escribir, por tanto no podemos leer, nuestros antepasados no son más que figuras nebulosas que hace tiempo desaparecieron, no conocemos la física, ni la química, ni la astronomía. No conocemos la palabra amor, aunque practiquemos sexo y tengamos lo que pudiéramos llamar relaciones familiares. Pero, al tiempo, estamos ya tan bien asentados en la escena biológica que disponemos de la suficiente libertad como para fijarnos en el firmamento y emocionarnos con la naturaleza. En resumen, retrocedamos 30 ó 40 mil años y convirtámonos en una pequeña banda de neandertales.

     Sin lugar a dudas inventaríamos una cosmogonía. Palabra griega que significa “creación u origen del mundo” (GEL). Según la propia fuente, formada a partir de kosmos que para la filosofía ya de Pitágoras significaba el “orden del mundo, el universo” y de goneia con el significado de “generación”. Ya hemos visto repetidamente que el sol aparece y nos trae luz, recorre una parte del cielo y desaparece dejándonos oscuridad. Hemos visto que la luna cambia de forma cada noche. Hemos visto que estas cosas se repiten. Hemos podido observar que en las piedras no nacen flores y en la tierra sí. Sabemos que necesitamos agua para sobrevivir y que es más fácil morir de sed que de hambre… Y al mismo tiempo hemos descubierto ya otro elemento fundamental, el segundo elemento de la igualdad sin el que no existiría la ecuación: las cosas no pasan porque sí. Nuestras cosas no pasan porque sí. Nosotros podemos modificar el número de animales de un rebaño, podemos encender fuego cuando queramos y si no queremos no, podemos incluso variar, aún mínimamente, el curso de un pequeño riachuelo. Entonces puede que nada suceda porque sí, es posible que todo esté provocado. Y alguno de la pequeña tribu se preguntaría ¿cómo pasa, o cómo se inició, todo esto?.

 

Papiro Greenfield.

Papiro Greenfield, con una representación egipcia del origen del mundo. British Museum, London.

 

     Estaríamos penetrando en lo que los filósofos llaman “mythos”, otro término griego = palabra, cosa pensada y dicha (GEL). El mito no es religión, es una forma de pensamiento que va mucho más allá del poder de la religión (aunque dicho poder sea inmenso), porque ésta es la expresión del miedo mientras aquél es la ilusión de la inteligencia.

     Conocemos multitud de cosmogonías y otras miles de ellas, simplemente, se han perdido por ser ágrafas. El Diccionario de Religiones Comparadas, obra colectiva de interesante valor, relata las de China, Egipto, Grecia, Irán, Israel, Japón, Mesopotamia, y cita las construcciones cosmogónicas del hinduismo, del islam, del jainismo (BRANDON, 424-430). Obviamente este listado no es exhaustivo, siendo notable la ausencia del continente americano. Sí es, sin embargo, significativo.

     Las interpretaciones de la creación del mundo son variadas, muchas incluyen un estado anterior de quietud, y/o caos, en un agua o barro primordial. Y esto quizás sea importante más tarde. Pero, de entrada, lo esencial es la universalidad de la idea y de la necesidad de explicar el principio. La necesidad del conocimiento. La necesidad del “mythos”.

EL PAÍS, Zapatero, El PSOE y Glauco

In Política on septiembre 21, 2009 at 10:11 am

     Impresionante artículo el publicado ayer domingo por Milagros Pérez Oliva, defensora del lector, en las páginas de El País. Debería convertirse en un texto de lectura obligatoria, no ya en las escuelas de periodismo, que desde luego, sino en cualquier nivel educativo que requiera un análisis sobre los medios de comunicación. Aunque si sólo fuese por esto no sería, ni mucho menos, tan impresionante. El artículo trata, con la crudeza de la realpolitik, sobre los intereses empresariales periodísticos, sobre la verdad, sobre la libertad, y sobre quiénes son, y por qué, los lectores de periódicos. Y, por supuesto, sobre el PSOE. Su título era: EL PAÍS y Zapatero: una crítica incómoda.

     La defensora del lector habla de un “debate público-mediático muy enconado en el que no todo es juego limpio y en cuyo epicentro se ha encontrado EL PAÍS de una manera que puede erosionar su credibilidad. La tormenta …”. ¡¡Palabras mayores!!. “Enconamiento”, “juego sucio”, “credibilidad”, “tormenta”. A lo largo del artículo desgrana el nombre de unos cuantos lectores que se han dirigido al periódico, pero como es natural, parece increíble, es imposible, que algunas cartas de protesta, 5, 10, 15 ó 50, sean el desencadenante de semejante artículo y la utilización de semejantes palabras. Hay un profundo mar de fondo en todo este asunto.

     Y no hay que ser un tertuliano profesional para entender que la confrontación, el enconamiento y el juego sucio están dirigidos desde el PSOE. La participación en la controversia del Sr. Juan Carlos Rodríguez Ibarra la demuestra suficientemente. Así que tenemos a uno de los diarios más prestigiosos del panorama nacional (y hablo de prestigio a nivel mundial) y de clara tendencia socialdemócrata criticando duramente al gobierno socialdemócrata del presidente Zapatero. Aclaro aquí que, para mí, la crítica más demoledora y la que, seguro, ha motivado esta tormenta se produjo en un artículo del 14 de septiembre, firmado por Fernando Garea, terrorífico: “… estar en el Gobierno apacigua mucho. Te pueden llamar por teléfono y ofrecerte una secretaría de Estado o un ministerio”. ¿No ven ustedes por aquí, también, a Glauco y a los mercenarios?. Estas palabras eran de un destacado dirigente del PSOE. ¡¡Que poquísima vergüenza!! vino a decir después el mismísimo Ibarra.

     Así que, digo, en el PSOE están que trinan porque EL PAÍS los critica. Y piensan, dice la defensora del lector, “que esta posición no es fruto del convencimiento, de un análisis independiente y libre de sus periodistas, sino de una estrategia empresarial del Grupo PRISA frente a decisiones del Gobierno que considera lesivas … la coincidencia entre la polémica sobre la TDT y la publicación del editorial crítico con el Gobierno ha propiciado que se instale en la opinión pública una sospecha que también ha hecho mella en los lectores”. Yo no sé si el grupo PRISA, con EL PAÍS a la cabeza, critica al gobierno sólo por razones empresariales, pero si sé que la crítica de que así sea demuestra un chalaneo digno de cualquier república bananera, de los mejores mercenarios. Primero porque establece que cualquier crítica es injusta y obedece a razones espurias, esto es, porque el gobierno y el PSOE están más allá del bien y del mal. Segundo porque se reconoce explícitamente que cuando no hay críticas también es por motivos “empresariales”. ¡¡Lamentable!! se mire por donde se mire.

     Hace ya mucho tiempo escuché esta frase, más o menos: la gente no compra periódicos para leer las noticias, sino para leer lo que quiere leer. No sé quién es su autor, pero en todos estos años no hace sino corroborarse diariamente. Y vale, por supuesto, para cualquier medio de comunicación. La gente del PSOE que ha protestado ratifica, punto por punto, esta frase. Enfadados y asustados, no porque el diario haya dado una u otra información, sino porque se han gastado el dinero para leer lo que no quieren leer en ese diario. Por supuesto, cuando leen lo que quieren leer no escriben ninguna carta, muy al contrario lo utilizan como dinamita para la confrontación partidista.

     Que poquito tiempo ha tenido que pasar para que, a nivel nacional, tome sentido la anterior entrada. Los mercenarios, como el caballo de Atila, segando toda hierba sobre la que pisan. Ya lo dice la Sra. Milagros para terminar: “Cuando la sospecha se instaura en el ecosistema mediático, no sólo afecta a la credibilidad del medio que está bajo escrutinio, sino a la del periodismo en general. Y crea desafección. Alimenta un discurso según el cual, parece normal que un Gobierno, del signo que sea, quiera tener medios afines y utilice para ello los resortes del poder; y también, que los operadores respondan a este juego utilizando su influencia para defender sus intereses empresariales. El resultado de este discurso es una idea de efectos letales: la de que todos son iguales, los gobiernos y los medios. Demostrar lo contrario es, pues, un imperativo democrático”. Pero a los Glaucos los imperativos democráticos les importan un bledo, su único afán es que alguien les llame para ofrecerles un trabajito, … el botín.

Glauco, un mercenario es amigo sólo cuando lucha

In Política on septiembre 17, 2009 at 11:11 am

     Éste, que siempre me pareció, hermoso verso es de Arquíloco de Paros: bastardo, mercenario, poeta y cobarde egeo que vivió en el siglo VII a. de C. A pesar de su reconocida mordacidad es muy probable que en este limitado elogio se excediese. Un mercenario nunca es un amigo. En el mejor de los casos, quizás pudiera ser considerado como un aliado, y es bien conocido que los aliados lo son siempre a tiempo parcial. Lamentablemente, una gran parte de nuestros políticos se han convertido en mercenarios y, lo que es muchísimo peor, lo han hecho con nuestra ineludible connivencia.

     Son tipos sin escrúpulos que hablan de ellos mismos sin pudor. Son como los aldeanos que pueblan El arrancacorazones de Boris Vian: egoístas, descarados, violentos, … capaces de apedrear a Dios cuando quieren agua y no llueve. En este verano de 2009, que empieza ya a desistir ante el avance imparable de los colores otoñales (éstos no mercenarios sino fieles), he tenido la oportunidad de comprobarlo. Aún resta un pequeño lapso de tiempo para que pueda hablar de ello, pero es tan seguro como que los dorados y bermellones otoñales podrán con los resecos pastizales del estío.

     Adviértase que no se trata de incompetencias ni dejadeces. Atiéndase a que no son cuestiones de confrontación política legítima. Nótese que quiero referirme a guerras, peleadas con soldados de fortuna, donde cualquier arma es viable y donde el único objetivo es sobrevivir, a cualquier precio, para ganar después el botín.

 

GOYA. El 2 de mayo. Óleo sobre lienzo. 1814. 268 x 127 cm. Museo Nacional de El Prado. Madrid.

GOYA. El 2 de mayo. Óleo sobre lienzo. 1814. 268 x 127 cm. Museo Nacional de El Prado. Madrid.

 

     Un ejemplo ya eterno son los mercenarios mamelucos que atacaron al pueblo de Madrid en 1808, y a los que inmortalizó Goya para su desgracia. Insensibles, ajenos a todo lo que no fuesen sus alfanjes y acinacios, con la mirada aterrorizada por la visión de unos enemigos que luchaban por su dignidad y no por monedas. ¿Dignidad frente a monedas?. Que incomprensible dicotomía para estos miserables imitadores de Lucky Luciano.

     Bien deberían tener en cuenta el verso de Arquíloco los que luchan a sus lados, no sea que se vean sorprendidos en un futuro (el futuro nunca es lejano) por otros pillajes mayores, y los que consideran amigos se conviertan en sus antagonistas más feroces. Aunque es ley de naturaleza que los buitres siempre sabrán repartirse la carroña. Me preocupan mucho más, cómo no, los indefensos que deben enfrentar a esta falange fría, cruel y descarnada, los que ni siquiera pueden gritar para mitigar el pánico.

     Glauco era uno de éstos. Un humilde pescador en las traidoras aguas egeas. Una parte de la Historia, la Mitología que bellamente relata Ovidio, nos dice que comió unas yerbas mágicas y se convirtió en divinidad marina (OVmet, XIII, 905 y ss.). Otra parte de la Historia, y aquí no cito porque es microhistoria y carezco de fuentes, cuenta que Glauco era el epónimo de un pueblo dominado por yerbas mágicas y crueles hasta que descubrió el inmenso yugo que soportaba. No sabemos cómo, por qué, o quién los espoleó pero lo cierto es que sólo un tiempo después se habían convertido en una divinidad insobornable. Y no hay nada más pavoroso para un mercenario.

7. La Tumba I de Vergina. Iconografía

In La Tumba I de Vergina on septiembre 10, 2009 at 7:50 pm

     Animado por la reciente visita relámpago a París, el pasado fin de semana, retomo este tema al que ya he dedicado 6 entradas anteriormente y que mantenía olvidado desde hacía casi un año. La excusa es que en el paseo por los jardines de Versalles nos topamos con el Bosquet de la colonnade, pequeño espacio en el que se halla una interesante representación de “El Rapto de Perséfone” de François Girardon.

     En la entrada anterior (6. La Tumba I de Vergina. El rapto) ya dejamos sentada la relación estrecha, y clásica, entre rapto y matrimonio, razón por la que no insistiré aquí. Valga continuar, por tanto, señalando que el rapto de Perséfone ha tomado dos formas iconográficas propias desde su aparición en el mundo del arte. La primera, y más antigua, es la elegida en la tumba I de Vergina.

 

Tumba I de Vergina. Vista de la pared norte con la escena completa del rapto

Tumba I de Vergina. Vista de la pared norte con la escena completa del rapto

 

     En esta formulación iconográfica el artista atiende a las fuentes de que disponemos. Una de ellas lo cuenta así: “Mientras Proserpina recogía flores con Venus, Diana y Minerva, se presentó Plutón en una cuadriga y la raptó”  (HIGINIO, 146, 2). La pintura mural de Vergina es, con muchísima diferencia, la mejor imagen que tenemos de esta iconografía del rapto, aunque, en términos cronológicos, no sea la más antigua. Es un conjunto que se adapta perfectamente a las representaciones pictóricas y de relieve.

     En época barroca, a partir del siglo XVII, el asunto del rapto es retomado porque, independientemente de los significados, sus formas predecibles atienden a los nuevos intereses de los artistas: acción, dramatismo, líneas oblicuas en pugna, … La pintura de Rubens recoge con exactitud todos estos detalles.

 

RUBENS. El Rapto de Perséfone.

RUBENS. El Rapto de Proserpina. Óleo sobre lienzo. 1636-1638. 180 x 270 cm. Museo de El Prado. Madrid.

 

     Cuando los escultores barrocos se enfrentaron al tema hubieron de replantearlo y darle otra forma, habida cuenta de la casi imposibilidad de representar en una escultura exenta tamaños volúmenes. El primero, según mis datos, en proponer la nueva iconografía del Rapto de Perséfone fue Bernini. El artista napolitano, con una estructura que ya era conocida (la fuente directa es el flamenco Giovanni Bologna y su obra el Rapto de las Sabinas de 1579-1583, el modelo inicial quizás haya que buscarlo en Miguel Ángel) esculpió a tres personajes, dos de ellos humanos, Hades y Perséfone, y uno animal, el perro de Hades, sin necesitad de incluir otros elementos.

 

BERNINI. El Rapto de Proserpina. Mármol, 1621-1622, Galleria Borghese, Roma.

BERNINI. El Rapto de Proserpina. Mármol, 1621-1622, Galleria Borghese, Roma.

 

     Ésta fue la opción elegida por Girardon medio siglo más tarde. El francés sustituye a Kérberos por una de las compañeras de Perséfone y los tres seres humanos forman una imagen que, mutatis mutandis, es similar a la pintada en Vergina.

 

GIRARDON. El Rapto de Proserpina. 1677.1699, 210 cm. Jardines de versalles. Paris.

GIRARDON. El Rapto de Proserpina. Mármol. 1677-1699, 270 cm. Jardines de Versalles. Paris.

 

     Pero lo que tiene de más curioso, sin embargo, la escultura de Girardon, es que no renuncia a las dos iconografías conocidas. Y así, en el pedestal que sostiene al grupo, incluye este relieve que no es el de un rapto violento sino el de un rapto matrimonial.

 

GIRARDON. Pedestal del Rapto de Proserpina.

GIRARDON. Pedestal del Rapto de Proserpina.

 

     La obra de un académico francés, alerta a lo neo-clásico pero interesado por lo grecorromano.

 

Entradas sobre el tema:

1. La Tumba I de Vergina. Pintura griega

2. La Tumba I de Vergina. Descubrimiento

3. La Tumba I de Vergina. Tumbas macedónicas 

4. La Tumba I de Vergina. Tumbas de cista 

5. La Tumba I de Vergina. Tumba de Perséfone 

6. La Tumba I de Vergina. El rapto 

7. La Tumba I de Vergina. Iconografía