Pues a fe, señores míos ...

Abstracción II

In Abstracción on julio 9, 2008 at 12:25 am

     En 1973, a la edad de 50 años, Roy Lichtenstein pintó una serie de seis litografías en color (en realidad era una técnica compleja mezcla de litografía, serigrafía y linóleo), copiando una idea que había desarrollado Theo van Doesburg casi 60 años antes. En el caso de Doesburg, la intención didáctica de su Composición (La vaca) era incuestionable, como corresponde a un teórico autor de frases como ésta: “Allí donde la nueva estética no haya llegado al gran público, es misión del especialista despertar la conciencia estética de este publico” (Manifiesto de Stijl, 1917). En el caso de Lichtenstein la función pedagógica quizás sólo fuera comparable a la pecuniaria. Sin embargo, para intentar explicar lo que es el arte abstracto, y cómo se llega a él, utilizaremos la serie de éste último (en este enlace puede verse la obra de Doesburg, que consta de 8 dibujos a lápiz). 

 

 

     La serie de Lichtenstein (compuesta de 6 obras y que él denominó Bull Profile Series = Serie descriptiva del toro) acaso pueda entenderse visualmente sin mayores explicaciones. Comenzamos en un primer toro figurativo en tres cuartos, con el cuerpo manchado y rayado, en sólo dos colores, para darle textura y volumen. Al segundo toro se le añade el color azul y se simplifica su trama interna, sacando el rayado al exterior del cuerpo, aparte de distorsionar algunas líneas; siendo figurativo, este modelo no es realista y se asemeja más a una especie de caricatura (pop art). El tercer toro es casi cubista (le faltarían diferentes perspectivas para serlo por completo), el cuerpo del animal, y el formato, se expresan a través de formas geométricas, se han añadido más colores y ésta ya no es una obra figurativa en sentido estricto: existe el cuerpo ordenado de un toro, pero, su presencia, es un producto de nuestra construcción mental más que de lo que vemos. El cuarto toro es una composición abstracta, y puramente geométrica, difícil de identificar con el animal, aunque Lichtenstein mantiene tres identificadores importantes: los cuernos, convertidos en un semicírculo vertical, en el extremo derecho, la cola, todavía figurativa, en el extremo izquierdo, y, por tanto, la correcta ordenación del cuerpo. Los toros quinto y sexto son una abstracción pura, en la que nada ya nos haría visualizar este animal (es, evidentemente, trampa que Lichtenstein nos lo presente como final de la serie para asegurarse de que nuestras mentes lo identifican). 

     Este puede ser el proceso de creación que seguiría un artista, dibujado para todos los que somos incapaces de seguir ese desarrollo, o para torpes (que diría Forges). Ahora la pregunta es: ¿Para qué o por qué dibujar un toro como en la obra 6?. 

 

Entradas sobre el tema:

Abstracción I

Abstracción II

Abstracción III

Abstracción IV

Abstracción V

Abstracción VI

 

Anuncios
  1. Creo, querido Limia, que Lichtenstein creó las obras 2,3,4,5, y 6 para intentar tomarle el pelo a la gente. Con la obra 1 era suficiente. (por cierto bastante feo el toro)

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: